Mindfulness, un gran aliado para convivir con la enfermedad y el dolor

Feb 25, 2026
Vivir con dolor es un reto complejo, pero puedes ayudarte con pequeñas herramientas que te faciliten la vida. Desde AHIFUGA tratamos de cuidar a nuestros miembros y de ofrecerles todo el apoyo necesario, así que decidimos volver a compartir una tarde con Mamen Fernández, formadora en mindfulness y regulación emocional, que impartió el 28 de enero de 2026 un nuevo webinar centrado en el impacto emocional del dolor crónico y la enfermedad. La sesión ofreció un espacio de aprendizaje y calma para reflexionar sobre cómo relacionarnos de otra manera con el dolor y sus consecuencias, sin perder de vista quiénes somos.
Vivir con dolor va más allá de lo físico
Durante el webinar, Mamen puso el foco en una idea clave: vivir con dolor no afecta solo al cuerpo, sino también a la mente, las emociones, la identidad, la autoestima y la vida social. Reconocer este impacto global es un primer paso fundamental para dejar de luchar constantemente contra lo que nos ocurre y empezar a cuidarnos de una forma más compasiva.

Mindfulness: atención sin lucha ni juicio
La sesión abordó el mindfulness como una herramienta práctica y accesible para el día a día. No como resignación ni pensamiento positivo forzado, sino como la capacidad de prestar atención a lo que está ocurriendo, sin juzgarlo y con amabilidad. Aceptar no significa rendirse, sino dejar de añadir sufrimiento extra a una situación que ya es difícil.
“El dolor es inevitable; el sufrimiento añadido no siempre”, fue uno de los mensajes que resonaron entre las personas asistentes.
El sistema nervioso como aliado
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la relación entre dolor y sistema nervioso. Mamen explicó cómo el cuerpo entra en “modo alarma” cuando hay dolor persistente, aumentando la tensión, el miedo y la hipervigilancia, lo que a su vez intensifica la percepción del dolor.
A través de ejercicios sencillos de respiración, movimientos suaves, vibración, autotoque y atención amable, mostró cómo podemos activar el nervio vago, el “freno natural” del organismo, para favorecer la calma y el descanso, incluso cuando la enfermedad no puede cambiarse.
Validar lo que sentimos y cuidarnos con compasión
El webinar también dedicó un espacio importante a las emociones que acompañan al dolor crónico —rabia, tristeza, miedo, frustración o soledad—, recordando que no son exageradas ni injustificadas, sino respuestas humanas ante una situación compleja. Validarlas y darles espacio forma parte del proceso de cuidado.
Pequeñas herramientas, gran impacto
La sesión concluyó con una breve práctica de meditación y una invitación a integrar estas herramientas de forma progresiva, sin expectativas y desde la amabilidad. Pequeños gestos cotidianos que, con constancia, pueden marcar una diferencia real en la calidad de vida.
El grupo realizó en conjunto la meditación número 69, “Enfermedad con compasión”. Puedes encontrar esta meditación y muchas más en la página web de Mamen Fernández
https://mamenfd.es/meditaciones/
Del sufrimiento personal a la vocación de acompañar
Mamen Fernández es ingeniera de formación, pero su trayectoria profesional dio un giro radical tras atravesar una etapa marcada por migrañas severas y un nivel de estrés difícilmente soportable. El descubrimiento del mindfulness no solo supuso una mejoría profunda en su salud, sino también el inicio de una nueva vocación: acompañar a otras personas en la gestión del dolor, la ansiedad y el estrés.
Desde entonces, ha cambiado la ingeniería por la formación, ha escrito dos libros sobre mindfulness, con más de 2.500 ejemplares vendidos, y trabaja tanto con personas afectadas por enfermedad como con colectivos muy diversos, desde inspectores de la Policía Nacional hasta internos en centros penitenciarios.
Desde AHIFUGA agradecemos profundamente a Mamen Fernández su cercanía, claridad y generosidad al compartir su experiencia y conocimientos, así como a todas las personas asistentes por crear un espacio seguro, respetuoso y enriquecedor. Seguimos apostando por encuentros que cuiden no solo el cuerpo, sino también el bienestar emocional de quienes conviven con la hipotensión intracraneal y las fugas de LCR.

