Fuga-té de octubre: compartir experiencias sobre medicina integrativa y calidad de vida

Feb 23, 2026
El pasado 6 de octubre de 2025, en AHIFUGA celebramos una nueva edición del “Fuga-té”, el encuentro mensual pensado como un espacio seguro para charlar, compartir dudas y apoyarnos emocionalmente entre personas afectadas por hipotensión intracraneal y fugas de líquido cefalorraquídeo (LCR).
En esta ocasión, el encuentro contó con el testimonio de Marta, miembro de la asociación, que quiso compartir con el grupo su experiencia personal con la medicina integrativa, un enfoque que, en su caso, le ha permitido mejorar de forma notable su calidad de vida tras años de enfermedad.
Un enfoque complementario centrado en la persona
Durante la conversación, Marta explicó que la medicina integrativa —también conocida como medicina funcional— no sustituye a la medicina convencional, sino que busca reforzar el organismo y abordar la raíz de los problemas, teniendo en cuenta factores como la inflamación, el estrés, el descanso, la alimentación, el estilo de vida y, en algunos casos, la genética.
Se trata de un proceso largo y personalizado. En su caso, los cambios no fueron inmediatos: los primeros meses no percibió mejoría, pero con el tiempo comenzó a notar una reducción progresiva de algunos síntomas y, sobre todo, una mejor recuperación tras las recaídas.
Uno de los aspectos que más destacó fue cómo, gracias a este enfoque global, ha conseguido recuperar pequeñas parcelas de normalidad que antes eran impensables, como asistir a un concierto sin necesitar semanas de reposo posterior, algo que no le ocurría desde hacía casi nueve años.
Hábitos, descanso y autocuidado
Durante el Fuga-té se habló ampliamente de la importancia de aspectos a menudo infravalorados, como el sueño, la gestión del estrés y la inflamación crónica. Marta compartió algunos de los cambios que ha incorporado en su día a día: adaptar los horarios de descanso, reducir la exposición a pantallas antes de dormir, cuidar la alimentación, introducir paseos suaves cuando es posible y buscar actividades que aporten bienestar emocional desde casa.
También se comentaron herramientas prácticas que, en su experiencia, le han resultado útiles para el manejo de los síntomas, como el uso puntual de un collarín cervical semirrígido o cojines específicos, siempre con precaución y atendiendo a las necesidades individuales.
Una experiencia personal, no universal
A lo largo del encuentro se insistió en una idea clave: cada cuerpo es distinto y no existe una fórmula única que funcione para todas las personas. La experiencia de Marta es la suya, y así quiso transmitirla, dejando claro que cualquier decisión sobre tratamientos, suplementos o cambios de hábitos debe valorarse siempre de forma individual y con profesionales cualificados.
También se habló de las dificultades de este tipo de abordaje: el coste económico, la disciplina que requiere mantener los cambios a largo plazo y el esfuerzo mental que supone convivir con una enfermedad crónica.
El valor de compartir
El Fuga-té volvió a demostrar la importancia de estos espacios de encuentro, donde no solo se intercambia información, sino también comprensión, apoyo y esperanza. Poder escuchar experiencias reales, con sus luces y sombras, ayuda a muchas personas a sentirse menos solas en el camino.
Desde AHIFUGA agradecemos a Marta su generosidad al compartir su vivencia y a todas las personas que participaron activamente en la conversación. Seguiremos impulsando estos encuentros mensuales como parte fundamental del acompañamiento a las personas afectadas por hipotensión intracraneal y fugas de LCR.
