Primer webinar en español sobre hipotensión intracraneal y fugas de líquido cefalorraquídeo

Feb 13, 2026
En nuestro afán por impulsar espacios de formación y divulgación con los avances más relevantes sobre las fugas de líquido cefalorraquídeo, decidimos organizar el primer webinar en español sobre esta patología. Corrió a cargo del neurólogo Reydmar López González, y llevó por título “Diagnóstico y tratamiento de fugas de LCR”. Desde Colombia, un 24 de julio de 2024, este especialista con amplia experiencia clínica e investigadora en este campo, trató de profundizar en los métodos diagnósticos y terapéuticos más actuales.
Trayectoria y formación del ponente
El Dr. López es neurólogo formado en la Universidad de Antioquia, con especialización en cefalea por la Universidad de Copenhague. Actualmente coordina el programa de cefaleas del Hospital San Vicente Fundación, en Medellín, Colombia.
Recientemente había participado en el programa de educación clínica de la Spinal CSF Leak Foundation, donde ha trabajado junto a expertos internacionales en fugas de LCR como el Dr. Peter Kranz y la Dra. Linda Gray, del Duke University Hospital. Durante el webinar compartió los conocimientos adquiridos y las novedades más recientes en este ámbito.
Claves diagnósticas y conceptos esenciales
El Dr. Reydmar López realizó primero un recorrido detallado por los distintos tipos de fugas y por los síntomas más frecuentes, haciendo especial hincapié en que muchas fugas consideradas espontáneas están en realidad precedidas por un evento desencadenante que pasa desapercibido.
Uno de los mensajes más importantes transmitidos fue que la medición de la presión del líquido cefalorraquídeo mediante punción lumbar no resulta determinante para confirmar una fuga, ya que aproximadamente dos de cada tres personas afectadas no presentan una disminución de la presión. Del mismo modo, la ausencia de hallazgos claros en las pruebas de imagen no excluye el diagnóstico.
El Dr. López explicó también la utilidad de la puntuación de Berna como herramienta para estimar la probabilidad de encontrar una fuga de LCR, y recordó conceptos fisiopatológicos fundamentales como la doctrina de Monro-Kellie, que describe el equilibrio entre los volúmenes de cerebro, sangre y líquido cefalorraquídeo dentro del cráneo. En este contexto, destacó que, ante la pérdida de LCR, es más probable que aumente el volumen venoso —y no el arterial— debido a la mayor distensibilidad de las venas.

Puntuación de Berna
Avances en técnicas de imagen y diagnóstico
Durante la sesión se abordaron las técnicas de imagen más empleadas actualmente en centros de referencia internacional. Entre ellas, el mielo-TC dinámico en decúbito lateral o prono, cuyo rendimiento diagnóstico es comparable al del DSM, y el mielo-TC dinámico ultrarrápido, que permite iniciar la adquisición de imágenes de forma inmediata para intentar visualizar la salida del líquido por el punto de fuga.


Asimismo, se trataron aspectos técnicos relevantes como el tipo de agujas recomendadas para cada procedimiento, y la indicación de la mieloresonancia con gadolinio intratecal, una técnica off label especialmente útil en fugas lentas.
Un dato especialmente llamativo fue que alrededor del 10 % de los pacientes con cefalea ortostática y resonancias craneales y medulares normales presentan una fístula venosa, una entidad que hoy se diagnostica con mayor frecuencia gracias al avance de las técnicas de imagen.

Tratamiento, pronóstico y mensaje final
En cuanto al abordaje terapéutico, se expusieron las recomendaciones del consenso más reciente sobre el tratamiento de las fugas de LCR. Inicialmente se plantea un manejo conservador durante dos semanas y, si no se obtiene respuesta, la realización de hasta tres parches hemáticos separados por varios días, acompañados de reposo estricto en decúbito supino o en posición de Trendelenburg. La cirugía queda reservada para los casos en los que el tratamiento previo no ha resultado eficaz y siempre que exista una localización clara del punto de fuga, debido a los riesgos que conlleva.


Como conclusión principal, el Dr. López transmitió un mensaje especialmente esperanzador: las fugas de líquido cefalorraquídeo constituyen una enfermedad potencialmente curable. La sesión finalizó con un turno de preguntas muy participativo, en el que el ponente resolvió todas las dudas planteadas por las personas asistentes.
Desde AHIFUGA queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al Dr. Reydmar López por compartir su conocimiento, su experiencia y por autorizar la difusión de esta información tan valiosa. Seguiremos trabajando para acercar los avances médicos más relevantes a nuestra comunidad y para mantener un contacto permanente con expertos nacionales e internacionales en fugas de LCR.
*Todas las imágenes de este artículo han sido cedidas por el Dr. Reydmar López
